Espacio de no ficción. Historias propias y ajenas. Espacio bizarro. Cosas que pasan y no deberían, o sí..

lunes, 19 de enero de 2009

Es tress

1. mudanza.
Agregaría adyacentes: buscar garantía, checkearla, saber que hacerlo implica pagar un precio, y es uno que no te gusta, y es lo que hay.
No poder contarlo hasta que "salga", y si "sale" que sea bien. Estará por salir? Espero que sí porque a la ansiedad que tengo no la cura el gimnasio... Y después habrá más, a saber: cerrar el balcón por el "hombre araña" (no hay un árbol en 100 mts. a la redonda, but anywayll close it), comprar y comprar y comprar pero... ah! no, es que aún no firmo. Espero firmar... Espero que el trámite que hagan sea el urgente, y no se queden solo con... 200 pesos hipotecados míos de más... Números y más números.... Firmaba el jueves, pero cerramos el vivo del domingo, con lo que probablemente no salga ni más temprano ni siquiera en horario. Vivos son los de la inmobiliaria...
2. trabajo nuevo
Miento. Es una ocupación nueva... tareas nuevas... Si, es nuevo. Y viejo, porque no puedo irme de mi puesto porque no hay nadie aún. Entrenar, ser entrenada, re-entrenar... Saber cosas que no puedo contar, y no saber con quién podré contar. Todas son sonrisas, reuniones, mucha hora/saliva corriendo. Mientras se sigue de pie. Después de todo eso es ser profesional.
3. exámenes
Estoy a un mes... y los puntos 1 y 2 me lo han hecho olvidar. Empiezo a sentirme una esclava griega... Sin participación de la polis, estoy en la base, básica... Mi contacto con la realidad periodística deja mucho que desear. CKF está en Cuba, y al menos por unos días no bombardean la franja, Tinelli se rapó, la temporada en Mardel no es como años anteriores, Obama asume (alguna profecía indicaba como próximo al apocalipsis que un hombre de color fuera presidente del mundo?), y La Nación menciona un año en que peligra el consumo. Lo que hay que saber antes de salir de casa.

martes, 6 de enero de 2009

un viaje en subte

Es un día cualquiera, una mañana al trabajo y el subte D atiborrado, como siempre. Me meto directo a la junta de vagones que parece un acordeón. Al menos sopla un poco de aire. A pesar del nocivo ruido del tren, me enchufo y pongo música. Es época de facultad -y cuesta mucho retomar la cursada de algo, el esfuerzo intelectual es mucho- así que como alguien que intenta reentrenar, saco unos apuntes y empiezo a leer.
"...la estructura del inconsciente es como un sueño, y que los hechos inconexos, y la lógica...
Suena un celular. El hombre, al que sólo le veo la espalda, atiende, a los gritos.
-Qué pasa? Qué querés? ... No, no... chau, hablamos después.
Sigo.
...del sueño es la misma que....
Otra vez el celular. Y el hombre gritanto...
-Pero... acabo de cortarte. No no no, chau.
Retomo.
...la del inconsciente, porque el sentido de....
Celular.
-Escuchame, qué querés. Ya está... ya está ... dejemoslo así. Nooo vos no quisiste. No, no quiero hablar
Sigo.
...la lógica del... no, el sentido se ve desplaza...
De nuevo el celular.
-No llames más, me estás gastando el celular. Hoy a la manana .. No, no llores. Ahora aguantá... vos no.. Basta te dije! Chau!
Intento seguir.
...que se ve desplazado, y es donde...
Celular.
-Otra vez? Mirá María, es tu culpa... es tu culpa... Ahora yo no quiero. Vos no querías hoy y ahora no quiero yo. Ya me estoy yendo a trabajar. Chau, no me llames. Chau chau chau.
No me va a ganar.
... podemos hablar de metáf..
Celular.
-Qué, qué me vas a decir? No, no no... no te creo. No te hablo más. Listo, vos no querías hoy, ahora no quiero yo, si? Hubieras pensado antes eso... Estoy en el subte... chau.
Juro que no.
... metáfora, cuando una parte...
Celular.
-No llores... no llores más. No me vas a convencer. Y no te atiendo más eh... chau.
Se hace difícil.
...reemplaza o significa como el todo. La otra fig...
Celular.
-Dejá de llorar María por favor! No te hagas la pobrecita. Vos me rechazaste anoche, ahora listo, ya está, yo me fuí. Así que chau.
Last try.
...figura es la metonimia, en la que todo el sentido... (no entiendo mi letra!)
Celular. (Menos mal que a esta altura ya estábamos por 9 de Julio)
-No, no se si te voy a perdonar... Vos me rechazaste. Preferiste rechazarme, dormir... listo. Chau, ya me bajo.
Misterio resuelto.
... para la constitución del sujeto, la falta.... y la demanda.....
"Próxima estación Catedral. Todos los pasajeros deben bajar."

sábado, 3 de enero de 2009

Saturday night live!

Evaluación de planes para un sábado de noche.

a) Tranqui? El cumpleaños de un amigo que quiere presentarte una amiga que ya viste y no se dió, y "oh! casualidad", la fiesta es en casa de ella. Vos vas sin acompañante, por ende sos presa fácil de ayudarla con la cena, de hablar, de que te pida el msn o te agregue en facebook.

b) Tranqui??. Salir con un gran amigo con el que cuando amenazas hacer "algo tranqui", terminás casi en una jaula de circo rodeada de dingos australianos. Pero como él no fue insistente, seguramente tiene un plan b dentro del cual no hay lugar para nadie mas.

c) Tranqui??!! Ir con tu prima al cumpleaños de la novia del chico que te gustó en el cumpleaños de ella (tu prima). Es que ese hombre amerita jugarse el 1 de bastos... claro, de la jugada anterior de trucos de miradas que hicieron en el cumpleaños de tu prima y con la novia de él al lado suyo y en frente tuyo.

Alo 2009

Mis últimos días dosmilocheros no habían sido del todo buenos. Más allá de la cantidad de trabajo en un clima totalmente adverso, se sumaron demandas familiares de esas ante las que, la frase de la psicóloga "preocupate por tu vida, no te hagas cargo", no funciona. Y nunca van a funcionar porque cuando tenés sangre en las venas y parece que sos la única que aporta una idea desde la tierra, no podés ver que nada se hunda. A priori, la indiferencia es algo que me cuesta. No involucrarme, también.
Si algo tenía en claro era que para las fiestas quería hacer algo distinto. Mi plan de pasarla en la iglesia se vio truncado, y como aún me quedaba año nuevo, había decidido pasarla solo conmigo y ser como una observadora, como una turista de la época festiva. Había rechazado las invitaciones, los pedidos de mamá, esquivado sus "cómo quiero que vengas así te muestro el auto!", "ahora cuando vengas vamos a...". Primero me molestaba en recordarle que no iba a ir, después ya no. Con papá fue fácil, y hasta noté un tono de satisfacción en que no fuera. Saber que me evitaba Retiro ya le aliviaba. "Es un día más, no te compliques", me había dicho.
La gente es rara en las fiestas. En navidad se saludan pero no sé bien cómo significan el "felicidades" o "feliz navidad". No soy la mujer más religiosa del mundo, pero hasta donde tengo entendido es por ... el cumpleaños de Jesús. Si unimos cumpleaños, nacimiento, y le agregamos la pizca religiosa, podríamos llegar a un sentido de renacimiento, o júbilo por eso. Pero seguramente "felicidades" resume todo y solamente yo no lo entiendo.
Por otro lado, hay quienes llegando el 31 están mas dulces o hasta felices, van sonrientes en la calle, todo con un fucking ánimo envidiable. De sobra están las frases "por fin se termina", "este va a ser nuestro año", "es el año del búfalo", etc. Concuerdo con la primera, deseo la segunda y soy Gato en horóscopo chino (ok, ok, los comentarios picarones pueden quedar en el 2008).
Así, y luego de muchas bromas sobre pasarlo estilo "la navidad de Luis", o escuchando "En la cuerda floja" de Baglietto, me acompañé a comprar mi cena, al supermercado, a escuchar música y, con un rico tereré, pasar el rato hasta la noche.
Pero nada de cuerdas flojas. Sonaron las 12 y pude ver todo el despliegue pirotécnico, calmar a mis gatos, y ver cómo la gente, que sigue siendo rara, se expone a quemarse. Por suerte yo estaba conmigo, así que nada podía pasarme.
Mi deseo puntual para este año es hacer lo que sea, pero con ganas; intentar ser lógica sin olvidarme de algo que me maravilla de la vida y que me mantiene despierta (a veces irritable, por qué no..): ese 1% de las chances (que existe) y que es ese segundo puede cambiar todo, o es ese "sí" cuando todo era "no", en fin, la posibilidad-de-x-cuando-todo-era-y.
Feliz, real, cordial, mejor, voraz, sincero, etc, 2009!

martes, 9 de diciembre de 2008

vuelvo, despacito...

Hace un tiempo posteé algo vinculado a los hombres, mujeres y sus géneros. Luego, posteé de mi experiencia en ese universo femenino (en términos que el género lo permite). Ayer me asusté cuando lo leí. Solo quiero decir que felizmente volví a ser mujer. No voy a ningún tratamiento de belleza, y sigo siendo poco femenina. Creo que fue un lapsus, y que ha sido bueno, y lo seguirá siendo. Pero yo voy de mujer!

domingo, 7 de diciembre de 2008

Noches bizarras 2

Vero quería salir, y yo quería salir con ella, pero sabía que iba a proponerme ir a aquel barsucho de morondanga. Me había perjurado por Dios y todas las Vírgenes no volver, pero, por ser ella, acepté. Era un lugar gay en Palermoalgo, regenteado por gente de la cual huirías si te cruzan en la vereda.
Pudimos entrar sin hacer una cola fastidiosa y de maltrato (como si el lugar fuera de lujo!); enseguida Vero saludó a algunas conocidas. Me preguntaba por qué mejor no volver a casa, o salir a caminar a las 2 am....
El lugar no había cambiado mucho desde la última vez que había ido. Tal vez estaba pintado, pero el resto seguía en su lugar. Mismo sillón, mismo DJ, misma... música. Solo que esa vez estaba lleno de travestis... al menos eso parecía. Estabamos paradas frente a la pista, cuando uno de ellos, bastante alto, muy alto, pasó por al lado mío. Miré mejor, y supuse que no podrían ser travestis nunca: eran muy masculinos, muy hombres por decirlo mal y rápido. "Deben estar en una despedida de soltero" comenté. "No, no... les gusta vestirse de mujer... no son travestis, pero salen solos entre amigos y vestidos de mujer" me contestó Vero. Esa idea me parecía imposible, pero en el mundo todo es posible.
Vero coqueteaba por todo el micro lugar. Me senté en una esquina, cuando uno de los no-travestis se acercó y me dijo "Puedo sacar mi cartera?". Tomó su cartera pero se sentó al lado mío. Comenzamos a hablar. Sutilmente le pregunté si iban siempre, que donde, etc... Me contó que estaban desde temprano con las chicas, que habían organizado un minievento de encuentro, que había venido "una" desde Chile, que era amiga de la dueña, que si iba seguido al bar, o dónde voy... Poco sutilmente agregué "Decime... Ustedes no son travestis, porque se nota. Pensé que estaban en una despedida de soltero". Ella, S. de ahora en más, me dijo "Qué mala sos!!! pero es cierto, no somos travestis. Somos cross dressers". Entendí el concepto, y el único motivo que las impulsa: sentirse mujer (tipo señoras) por un rato. Me explicó que les gustaba ser mujeres por un rato, que tenían novias, esposas, hijos... que se depilan, visten y andan paseando un costado femenino que algunas de esas esposas y novias entienden, pero que otras no. Me contó que tenían un lugar propio de transformación, gente que las asesoraba, nombres, hoteles... Todo sorprendente. Hay otras chicas y otras historias, pero será parte de otro post. Volví a encontrarme con S., para cenar, compartir un momento y charlar. Intentó ser mi celestina, consejera, amiga.. Y yo, la de ella. Nunca dejamos de estar en contacto.
Durante algunos meses pude leer varias notas al respecto. De pronto, ví a algunas de esas chicas en diarios y revistas. Sin embargo un día recibí un mail de S. contándome que se iría de viaje, del cual probablemente no volvería. Había sido descubierta por la esposa del hombre que le daba vida. Fue así como, por última vez, volví a verla, en otro cuerpo, pero con la misma esencia. Desde ese día hubieron algunos mensajes más, que no duraron mucho, pero espero que S. sí haya durado un poco más.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Noches bizarras


Juan me pasaría a buscar por la facultad ese viernes. Hacía mucho frío y comenzaba a pensar en por qué no mejor estar en casa. Después de todo, acaso la gente no está en sus casas una noche de frío?
Ese había sido un día de nostalgias amorosas. L fue una especie de obsesión, y aún me gustaba. Juan no tenía siquiera un amor imposible, él era una especie de “siempre-abandondado, usado y venía de una racha de desaciertos. Yo siempre fui “loser”, y no tenía mucha esperanza que mi suerte cambiara. Teníamos motivos para brindar y salir y…
Se hacían las 11p y Juan fue puntual. Quisimos seguir nuestra intención inicial de “hacer algo tranqui”. Las veces que decíamos eso, las noches eran más que agitadas, interminables, llenas de situaciones bizarras. Esta vez el plan era ir a cenar y luego ir a un recital reggae. Ni a Juan ni a mí nos gustaba mucho el reggae, pero yo tenía que encontrarme con E, una chica que había conocido virtualmente. Y en el bar donde cenaríamos podría ver a L, una chica que me había rechazado en un par de ocasiones, (pero qué importaba después de todo).
En nuestra caminata al bar nos cruzamos con un chico que identificó a Juan. Casualmente habíamos estado hablando de él aquél día como uno de los que lo había hecho sentir un poco abandonado. Pero en ese momento no se notó. El reencuentro fue feliz y P vino con nosotros al bar. Era la primera vez que lo veía pero tampoco parecía. Simpatizamos de inmediato.
Llegamos al bar y para nuestra desgracia, una pésima cantante se presentaba. Llegamos en el momento álgido del show. Nos acomodamos como pudimos en un sillón al lado de la barra, al lado de una silla que tenía ropa y una cartera de mujer. “De la cantante…”.
Enseguida ella salió, nos saludó, un poco rara... Supuse que estaría drogada, como la mayor parte del tiempo parece estarlo. Vino el mozo, una especie de Slash gay, que muy amable y rockeramente nos atendió lo mejor y más cool posible. Por fuera de la música horrenda y una performance de muertos, estábamos muy cómodos charlando de Freud, de ejercicios para bajar la panza, del casamiento de una vedette… Pero teníamos que irnos. Tal vez ese encuentro estaba avivando un fueguito que había empezado meses atrás, pero nada dura, ni el reencuentro… Sumado a eso, el mozo había estado pendiente de casi toda nuestra conversación, al punto que ya empecé a dudar si intentaba seducir a alguno de nosotros. Pedimos la cuenta, nos cobró, tomó la cartera y el abrigo de la silla de al lado nuestro y se fue. Reímos a carcajadas. La hermosa cartera y abrigo eran de él!! Cuando nos aprontábamos a salir, un hombre que estaba pintándose los ojos se sentó en la mesita ratona, y luego de que casi la tirara, nos preguntó si los ojos le habían quedado bien y dónde podía salir a bailar. También preguntó si podía salir con nosotros. De alguna manera elegante o tonta, pudimos eludir la situación. Además P y Juan simularon ser novios. Finalmente, we got rid of him. La noche aún no terminaba y luego de despedirnos de P. fuimos al recital.