Espacio de no ficción. Historias propias y ajenas. Espacio bizarro. Cosas que pasan y no deberían, o sí..

martes, 9 de diciembre de 2008

vuelvo, despacito...

Hace un tiempo posteé algo vinculado a los hombres, mujeres y sus géneros. Luego, posteé de mi experiencia en ese universo femenino (en términos que el género lo permite). Ayer me asusté cuando lo leí. Solo quiero decir que felizmente volví a ser mujer. No voy a ningún tratamiento de belleza, y sigo siendo poco femenina. Creo que fue un lapsus, y que ha sido bueno, y lo seguirá siendo. Pero yo voy de mujer!

domingo, 7 de diciembre de 2008

Noches bizarras 2

Vero quería salir, y yo quería salir con ella, pero sabía que iba a proponerme ir a aquel barsucho de morondanga. Me había perjurado por Dios y todas las Vírgenes no volver, pero, por ser ella, acepté. Era un lugar gay en Palermoalgo, regenteado por gente de la cual huirías si te cruzan en la vereda.
Pudimos entrar sin hacer una cola fastidiosa y de maltrato (como si el lugar fuera de lujo!); enseguida Vero saludó a algunas conocidas. Me preguntaba por qué mejor no volver a casa, o salir a caminar a las 2 am....
El lugar no había cambiado mucho desde la última vez que había ido. Tal vez estaba pintado, pero el resto seguía en su lugar. Mismo sillón, mismo DJ, misma... música. Solo que esa vez estaba lleno de travestis... al menos eso parecía. Estabamos paradas frente a la pista, cuando uno de ellos, bastante alto, muy alto, pasó por al lado mío. Miré mejor, y supuse que no podrían ser travestis nunca: eran muy masculinos, muy hombres por decirlo mal y rápido. "Deben estar en una despedida de soltero" comenté. "No, no... les gusta vestirse de mujer... no son travestis, pero salen solos entre amigos y vestidos de mujer" me contestó Vero. Esa idea me parecía imposible, pero en el mundo todo es posible.
Vero coqueteaba por todo el micro lugar. Me senté en una esquina, cuando uno de los no-travestis se acercó y me dijo "Puedo sacar mi cartera?". Tomó su cartera pero se sentó al lado mío. Comenzamos a hablar. Sutilmente le pregunté si iban siempre, que donde, etc... Me contó que estaban desde temprano con las chicas, que habían organizado un minievento de encuentro, que había venido "una" desde Chile, que era amiga de la dueña, que si iba seguido al bar, o dónde voy... Poco sutilmente agregué "Decime... Ustedes no son travestis, porque se nota. Pensé que estaban en una despedida de soltero". Ella, S. de ahora en más, me dijo "Qué mala sos!!! pero es cierto, no somos travestis. Somos cross dressers". Entendí el concepto, y el único motivo que las impulsa: sentirse mujer (tipo señoras) por un rato. Me explicó que les gustaba ser mujeres por un rato, que tenían novias, esposas, hijos... que se depilan, visten y andan paseando un costado femenino que algunas de esas esposas y novias entienden, pero que otras no. Me contó que tenían un lugar propio de transformación, gente que las asesoraba, nombres, hoteles... Todo sorprendente. Hay otras chicas y otras historias, pero será parte de otro post. Volví a encontrarme con S., para cenar, compartir un momento y charlar. Intentó ser mi celestina, consejera, amiga.. Y yo, la de ella. Nunca dejamos de estar en contacto.
Durante algunos meses pude leer varias notas al respecto. De pronto, ví a algunas de esas chicas en diarios y revistas. Sin embargo un día recibí un mail de S. contándome que se iría de viaje, del cual probablemente no volvería. Había sido descubierta por la esposa del hombre que le daba vida. Fue así como, por última vez, volví a verla, en otro cuerpo, pero con la misma esencia. Desde ese día hubieron algunos mensajes más, que no duraron mucho, pero espero que S. sí haya durado un poco más.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Noches bizarras


Juan me pasaría a buscar por la facultad ese viernes. Hacía mucho frío y comenzaba a pensar en por qué no mejor estar en casa. Después de todo, acaso la gente no está en sus casas una noche de frío?
Ese había sido un día de nostalgias amorosas. L fue una especie de obsesión, y aún me gustaba. Juan no tenía siquiera un amor imposible, él era una especie de “siempre-abandondado, usado y venía de una racha de desaciertos. Yo siempre fui “loser”, y no tenía mucha esperanza que mi suerte cambiara. Teníamos motivos para brindar y salir y…
Se hacían las 11p y Juan fue puntual. Quisimos seguir nuestra intención inicial de “hacer algo tranqui”. Las veces que decíamos eso, las noches eran más que agitadas, interminables, llenas de situaciones bizarras. Esta vez el plan era ir a cenar y luego ir a un recital reggae. Ni a Juan ni a mí nos gustaba mucho el reggae, pero yo tenía que encontrarme con E, una chica que había conocido virtualmente. Y en el bar donde cenaríamos podría ver a L, una chica que me había rechazado en un par de ocasiones, (pero qué importaba después de todo).
En nuestra caminata al bar nos cruzamos con un chico que identificó a Juan. Casualmente habíamos estado hablando de él aquél día como uno de los que lo había hecho sentir un poco abandonado. Pero en ese momento no se notó. El reencuentro fue feliz y P vino con nosotros al bar. Era la primera vez que lo veía pero tampoco parecía. Simpatizamos de inmediato.
Llegamos al bar y para nuestra desgracia, una pésima cantante se presentaba. Llegamos en el momento álgido del show. Nos acomodamos como pudimos en un sillón al lado de la barra, al lado de una silla que tenía ropa y una cartera de mujer. “De la cantante…”.
Enseguida ella salió, nos saludó, un poco rara... Supuse que estaría drogada, como la mayor parte del tiempo parece estarlo. Vino el mozo, una especie de Slash gay, que muy amable y rockeramente nos atendió lo mejor y más cool posible. Por fuera de la música horrenda y una performance de muertos, estábamos muy cómodos charlando de Freud, de ejercicios para bajar la panza, del casamiento de una vedette… Pero teníamos que irnos. Tal vez ese encuentro estaba avivando un fueguito que había empezado meses atrás, pero nada dura, ni el reencuentro… Sumado a eso, el mozo había estado pendiente de casi toda nuestra conversación, al punto que ya empecé a dudar si intentaba seducir a alguno de nosotros. Pedimos la cuenta, nos cobró, tomó la cartera y el abrigo de la silla de al lado nuestro y se fue. Reímos a carcajadas. La hermosa cartera y abrigo eran de él!! Cuando nos aprontábamos a salir, un hombre que estaba pintándose los ojos se sentó en la mesita ratona, y luego de que casi la tirara, nos preguntó si los ojos le habían quedado bien y dónde podía salir a bailar. También preguntó si podía salir con nosotros. De alguna manera elegante o tonta, pudimos eludir la situación. Además P y Juan simularon ser novios. Finalmente, we got rid of him. La noche aún no terminaba y luego de despedirnos de P. fuimos al recital.

viernes, 28 de noviembre de 2008

hace calor?

...estabas esperando que cante tu canción, y que abras la botella, o brindemos por ella?? sería mejor hacer el amor en el balcón?
Ok, es cierto que hace calor. Lo sentimos, lo siento, lo sientes... mucho. Pero quiero manifestarme públicamente contra lo que considero un aumento de temperatura mediática. Estoy en contra de que no haya nada mejor que hablar en la ciudad que no sea cuánto calor hace. Basta de Mauricio en Constitución, entrajetado, sólo para decir lo que podría decir más cómodo y ya sabemos. Holaaaa!! estamos en épocas de locuras climáticas, recalentamiento global, aumento de parque automotor, torres y mas torres, poda de árboles, compra de splits, debilidad del sistema eléctrico... y pensábamos que iba a ser mejor?? Año a año se habla de lo mismo... Hola! no lo notaron?
No podrían también los medios ayudar a tomar una conciencia ecológica o tal vez brindar información de cómo podemos acondicionar nuestra casa para que al menos sea un lugar más fresco?. Una vez lo vi en un especial sobre el calentamiento global, y eran consejos básicos, simples.
Me da mucha tristeza ver un informe del calor, enviados especiales a las esquinas, o que sea el informe del día. Cuando no tenemos algo interesante o importante de qué hablar, hablamos del tiempo... No estaremos en ese momento? No nos faltará, además de menos calor, alguna "receta para estar mucho mejor"?

viernes, 24 de octubre de 2008

de seguros que mejor estar insegurxs...

La semana fue difícil. No fuí a la facultad, adelanté trabajo, o mejor dicho, lo puse al día. En la semana no hubo prácticamente un día que no haya salido tarde, e incluso entrado tarde, dormido tarde... Valía la pena porque el viernes empezaba mis vacaciones. Tres días para relajar, para estar pensando en mi, hacer intro, poner en orden la casa. Digamos que son esos días libres que tenés para vos y no necesitas ni viajar.

Hoy viernes fue el primero. Me desperté muy, pero muy tarde, así que ooootra vez no fui a clases. A los 10 minutos sonó el teléfono. Era una chica que llamaba de parte de la tarjeta de crédito.

-No pagué otra vez? Creí que sí -le dije

Me contó que no era por eso que llamaba, sino para decirme que yo había sido seleccionada para un seguro de vida, incapacidad, robo, rotura de uñas, dolor menstrual y varias cosas ... Me enumeraba en todos los casos en que podía ser beneficiaria, por ej, un accidente que me dejara discapacitada, un susto que me corriera la cara, incluso me cubría por... suicidio!! Eran tantos los beneficios que hasta ya tenía ganas de... bah, no, mentira. Creo que a esa altura de la conversación me había contagiado su buen ánimo comercial.

-Mira... no sigamos con los ejemplos -dije-. Mañana es mi cumpleaños, y recibo este llamado.. es bastante raro ya. Decime cuánto es y listo. Por adentro mio pensaba "no sea cosa que todavía..."

diario o no, nosotrxs o...

Hace mucho no escribo, y hace poco alguien me dijo "tu blog es una especie de diario, no?". Bueno, no, de hecho no lo es, pero tal vez debería serlo... Aún no. La idea de escribir es dejar que mi lado sensible, si es que la cotidianeidad aún me lo permite, pueda expresarse un poco. La idea es tener un microrespirador de lo cotidiano, un lugar donde parar y aun sorprenderme, discentir o rebelarme de lo nos ocurre a cualquiera.

Nosotrxs denomina a un grupo conocido o no, en circunstancias parecidas. No puedo escribir de la pobreza porque no me ha tocado, afortunadamente. No puedo escribir de hambre, porque no lo he pasado... Tal vez pudiera hacerlo con imaginación y aún así seguro fallaría.

Así tal vez sea un diario, pero de fechas inciertas, noticias viejas, novedades viejas... Quién sabe...

martes, 9 de septiembre de 2008

de hombres, mujeres y sus géneros

En la mayoría de los perfiles que completo, un interés que no dejo de publicar es el de las llamadas "cuestiones de género". En realidad es un poco mentira. Sólo me interesan las cuestiones de género femenino. Y aún así estoy en contra, pues descreo totalmente del género femenino. Preferiría hablar de las mujeres, en plural, porque somos diferentes, seamos sinceras.

No quisiera incluirme en el género, más bien estoy abajo, en el suelo, entre las mujeres. Soy una pésima exponente del género femenino. ODIO hablar de hombres con mujeres. Odio las charlas de chicas, odio las salidas de "chicas", odio comportarme como una... De todas formas, a veces, también tenemos problemas comunes y una gran pregunta que ambos bandos comparten: qué pasa con los hombres?

Haciendo una especie de análisis, puedo presuponer que las chicas del "género" la pasan mejor al vincularse en estado puro con exponentes puros del género masculino. Las mujeres del género son mas sumisas, delicadas, se dejan abrir la puerta del auto, guiar, llevar, invitar y complacer por los caballeros del género masculino. Ellas aceptan el cine y la posterior cena, devuelven gestos suaves, van con look aniñado, desprotegido a veces, con faldas, tacos, con un esquivo beso de primera cita y sonrisitas permisivas. Ambos lucen perfectos desde el primer momento.

Y qué resta para las que no estamos dentro del género? Hay lugar para quienes podemos tomar la iniciativa? Hay espacio para quienes no queremos jugar al juego del cine y la cena? Mejor dicho, hay hombres para mujeres? Hay hombres que puedan compartir cuentas sin sonar poco caballeros? Hay hombres que luego de cantarnos truco se aguanten el retruco? Y que puedan mantenerse de pie si les decimos cuánto nos calientan? O que los homenajeamos en un momento de onanismo? Y saben si quedan hombres que puedan dejar de ser esquivos si los invitamos a casa con fines sexuales? Y si los hay, podrían tratar mejor a las mujeres?