Espacio de no ficción. Historias propias y ajenas. Espacio bizarro. Cosas que pasan y no deberían, o sí..

jueves, 14 de agosto de 2008

pantallas chicas como las realidades

Hace unos días que no leo el diario y solo prendo la tv para ver lo que importa en la vida urbana: la hora, la (supuesta) temperatura y el estado del tránsito. Digo.... pienso en voz alta que es supuesta la temperatura porque al parecer cuando la agenda de medios no tiene nada impactante, se vuelve la gran noticia con qué llenarse la boca. Es como esas conversaciones que tenemos con gente que no nos importa.

De todas formas confío en mi cuerpo en cuestión de temperaturas, pero la cuestión es que estuve un poco asustada con las noticias. Y vale decir, mas que noticias, son las prioridades de las agendas de medios.

De pronto quise experimentar qué se sentiría creerle a los medios e intenté un ejercicio con una muestra parcial y reducida en mis circunstancias cotidianas. Comencé el ejercicio con la tele. Sintonicé el 13 y luego TN. Y no quiero caer en la posición anti TN del gobierno, pero cuando veía ambos dudé si eran esos canales o Crónica había cambiado su estética. No me anime a poner Canal 26, ni C5N. Para mi sorpresa, Crónica era el mas ... rescatable, por así decirlo.

Las noticias solo me transmitían sensación de caos, como si todo estuviera por estallar. Y ni qué decir de la inseguridad. Nunca antes tantos asesinatos, ola de asaltos, rehenes en la pantalla. Ah, y me olvidaba de la gran inestabilidad de la economía debido a la venta de los bonos, y el caos de la caída de ... un centavo en el precio del dólar. Peor que en Irak.

Esta noche en clases el profesor citó una frase de otro pensador, o filósofo, o político, que sabiamente afirmaba que cuando una percepción subjetiva se hace muy fuerte termina convirtiéndose en realidad. Pensé en lo que se "tiene que saber antes de salir de casa", en algunas tapas de los diarios, en tanta inseguridad, robos, secuestros, asesinatos mafiosos, y cuántas atrocidades mas, preguntándome si además de ser hechos no habría ahí también una presentación subjetiva que los presente como la ÚNICA realidad...

Queda pensar quién gana con el caos, la inseguridad y el centavo que subió o bajó el dólar. Quién ganará con la temperatura o quién se beneficia con que se mantenga una conversación de ascensor gracias a lo que muestran en la pantalla. Tal vez la otra pregunta por hacerse sería quién gana o qué ganan los que creen en esa pantalla.

Hasta el próximo cambio de canal.

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