A veces ocurre que las cosas mas tontas complican por demás.
Lo que comenzara como un simple orzuelo al que curaría con el poder de mi anillo de oro, develó ser un temible bicho conjuntivítico. Apenas amaneció que los dos ojos estaban rojos, furiosos, llorosos... nubosos... Cómo? De dónde has salido?
Bueno, será que se cura pronto, pensé. Pues no. Mi amigo el dotor me dijo "al menos 5 días" y partió raudamente antes de infectarse él. Han pasado 5 días desde aquel domingo y sigo igual, a veces peor, y rara vez mejor. Las gotas, la crema, los pañuelos antibacteriales no alcanzan. De hecho a la semana de ausencia laboral se le sumarán otros días.... El exámen que adeudaba quedó nuevamente postergado. Las salidas, los encuentros, todo ... queda para luego.
Hubo quien se atrevió a verme, a compartir conmigo un momento. Invicto. Invictos los comensales de una cena, los cajeros de supermercado, la recepcionista del nutricionista... menos yo.
El Lisoform tal vez pueda. Tal vez pueda el aislamiento. Tal vez pueda cambiar el humor y acelerar la cura.
El regreso de febrero
Hace 5 días


